Nº 197MARZO - 2010

         En 2005, fui la persona más joven que resultó elegida para el nuevo parlamento afgano. Las mujeres como yo que se presentaron fueron mostradas como ejemplo de cómo la guerra en Afganistán había liberado a las mujeres. Pero esta democracia era una fachada, y la autoproclamada liberación una gran mentira.

 

             En nombre del sufrido pueblo de mi país, ofrezco mis sinceras condolencias a todos quienes en el Reino Unido han perdido a sus seres queridos en la tierra de Afganistán. Compartimos el dolor de las madres, esposas, hijos e hijas de los caídos. Creo que estas víctimas británicas, como los muchos miles de muertos civiles afganos, son víctimas de las políticas injustas que los países de la OTAN han llevado a cabo bajo el liderazgo del gobierno de los Estados Unidos.

 

             Casi ocho años después de que el régimen de los talibanes fuese derrocado, nuestras esperanzas por un Afganistán verdaderamente democrático e independiente han sido traicionadas por la continua dominación de los fundamentalistas y por una ocupación brutal que en última instancia sirve sólo a los intereses estratégicos americanos en la región.

 

             Deben entender que el gobierno encabezado por Hamid Karzai está lleno de señores de la guerra y extremistas que comparten el credo de los talibanes. Muchos de estos hombres cometieron crímenes terribles contra el pueblo afgano durante la guerra civil de los años 1990

 

             Por expresar mis opiniones fui expulsada de mi escaño en el parlamento, y he sobrevivido a numerosos intentos de asesinato. El hecho de que fuera expulsada de mi cargo mientras caudillos brutales disfrutaban de inmunidad procesal por sus crímenes debería indicarles todo lo que necesitan saber acerca de la "democracia" que apoyan las tropas de la OTAN.

 

             La constitución prohíbe que los responsables de crímenes de guerra puedan presentarse a altos cargos. Sin embargo, Karzai ha nombrado a dos conocidos señores de la guerra, Fahim y Khalili, como candidatos a la vicepresidencia para la próxima elección presidencial. Bajo la sombra del caudillismo, la corrupción y la ocupación, este voto no tendrá legitimidad, y una vez más parece que la elección real será hecha a puerta cerrada en la Casa Blanca. Como decimos en Afganistán, "el mismo burro con una nueva silla de montar".

 

             Hasta ahora, Obama ha continuado con la misma política que Bush en Afganistán. Enviar más tropas y expandir la guerra a Pakistán sólo añadirá más combustible al fuego. Como otros afganos, arriesgué mi vida durante los años oscuros del dominio talibán para enseñar en escuelas clandestinas para niñas. Hoy la situación de las mujeres es tan mala como siempre. Víctimas de abusos y violaciones no encuentran justicia porque el sistema judicial está dominado por fundamentalistas. Un creciente número de mujeres, que no encuentran ninguna salida al sufrimiento de sus vidas, optan por suicidarse quemándose a lo bonzo.

 

             Esa misma semana, el vicepresidente estadounidense Joe Biden afirmó que "más perdidas de vidas [es] inevitable" en Afganistán, y que la actual ocupación forma parte de los "intereses nacionales" tanto de los Estados Unidos como del Reino Unido.

 

             Tengo un mensaje diferente para el pueblo británico. No creo que forme parte de sus intereses ver cómo se envían más jóvenes a la guerra, y cómo cada vez más  dinero de los contribuyentes se dedica a financiar una ocupación que mantiene en el poder en Kabul a una banda de señores de la guerra corruptos y narcotraficantes.

 

             Es más, no creo que sea inevitable que esta sangría continúe por siempre. Algunos dicen que si las tropas extranjeras abandonaran Afganistán el país se hundiría en la guerra civil. ¿Pero qué pasa con la guerra civil y la catástrofe de hoy? Cuanto más dure esta ocupación, peor será la guerra civil.

 

             Los afganos desean paz, y la historia enseña que siempre rechazamos la ocupación y la dominación extranjera. Queremos que nos echen una mano por medio de la solidaridad internacional, pero sabemos que son los afganos los que deben luchar por valores como los derechos humanos y ganarlos.

 

             Sé que hay millones de británicos que quieren encontrar un fin a este conflicto tan pronto como sea posible. Juntos podemos elevar nuestra voz por la paz y por la justicia.

La gran mentira
de Afganistán
Mi país todavía no ha sido liberado:
aún se encuentra bajo el control 
de los señores de la guerra y 
la OTAN sólo refuerza su poder 
Malalai Joya durante una rueda de prensa en Kabul el 21 de mayo de 2009

The Guardian (UK), 25 de julio 2009. por Malalai Joya

Cuadro de texto: RAWA, La Asociación Revolucionaria de Mujeres de Afganistán, se formó en Kabul, Afganistán, en el año 1977, como una organización política independiente de mujeres afganas en lucha por los derechos humanos y por la justicia social en Afganistán. Las fundadoras fueron un grupo de mujeres intelectuales bajo el sagaz liderazgo de Meena, que fue asesinada en 1987 en Quetta, Paquistán, por agentes afganos de la entonces KGB en complicidad con la banda fundamentalista de Gulbuddin Hekmatyar. El objetivo de RAWA era involucrar al mayor número posible de mujeres afganas en actividades sociales y políticas encaminadas a conseguir los derechos humanos para las mujeres y contribuir a la lucha por el establecimiento de un gobierno basado en los valores democráticos y seculares en Afganistán. A pesar de la sofocante atmósfera política, RAWA se involucró rápidamente en un gran número de actividades en diversos campos sociopolíticos, incluyendo educación, salud, economía (generación de ingresos) así como también en las manifestaciones políticas.

Antes del golpe de estado en abril de 1978 en Afganistán, dirigido por Moscú, las actividades de RAWA se limitaron a movimientos en pro de los derechos humanos y la democracia, pero después del golpe de estado y especialmente después de la ocupación soviética en diciembre del 1979, RAWA se involucró directamente en la guerra de resistencia. A diferencia de la absoluta mayoría de los fundamentalistas islámicos tan cacareados "luchadores de la libertad" de la resistencia antisoviética, RAWA, desde el comienzo, abogaba por la democracia y el secularismo. A pesar de los horrores y la opresión política, el llamado e influencia de RAWA creció durante los años de ocupación soviética y un creciente número de activistas de RAWA fue enviado a trabajar entre las refugiadas en Paquistán. Con el propósito de satisfacer las necesidades inmediatas de las mujeres y niños refugiados, RAWA estableció escuelas con residencia para niños y niñas y un hospital en Quetta con equipos móviles, para niños y mujeres refugiadas. Además, dirigió cursos de enfermería, de alfabetización y de formación vocacional para mujeres.

El sello característico de las actividades políticas de RAWA ha sido la organización de manifestaciones contra los invasores soviéticos y sus esbirros y, más tarde, contra los fundamentalistas, así como la implacable denuncia de su traición y de los terribles crímenes cometidos. Como consecuencia de la lucha y campaña antisoviética, los soviéticos y sus secuaces condenaron a RAWA a la aniquilación, y los fundamentalistas islámicos descargaban su ira en esta organización por las ideas prodemocráticas, pro-seculares y antifundamentalistas. La actitud intransigente de RAWA contra estos dos enemigos del pueblo nos ha costado cara, y da fe de ello el martirio de la líder fundadora y un gran número de activistas clave. Sin embargo, en RAWA, a pesar de los golpes mortales recibidos, seguimos lealmente en pie y mantenemos nuestros principios.

Con el propósito de propagar nuestra visión y objetivos, y de concienciar a las mujeres afganas sobre sus derechos y potencialidades, RAWA creó en el año 1981 una revista bilingüe (Persa/Pashtún) Payam-e-Zan (Mensaje a la Mujer). La publicación de esta revista continúa y se publica también en Inglés y Urdu para quienes no hablan ni Persa ni Pashtún.

Desde la expulsión en 1992 del régimen marioneta instalado por los Soviéticos, la lucha política de RAWA se ha centrado en oponerse a las políticas criminales fundamentalistas y ultrafundamentalistas Talibanes y atrocidades cometidas contra el pueblo afgano en general y en especial su increíble orientación ultramachista chauvinista. Pese a los retos políticos que enfrenta RAWA, tenemos por delante un gran trabajo social y de apoyo a mujeres y niños inimaginablemente traumatizados. Desafortunadamente, por ahora no contamos con el apoyo de ONGs y gobiernos internacionales, por cuanto no podemos ejecutar los proyectos humanitarios tan eficientemente como quisiéramos debido a falta de fondos.

La "Guerra contra el Terrorismo" desatada por EEUU, derrocó al régimen Talibán en el 2001, pero no al fundamentalismo religioso, principal causa de todas nuestras desgracias. De hecho, al reinstalar a los caudillos al poder en Afganistán, el Gobierno de EEUU ha reemplazado un régimen fundamentalista por otro. El gobierno de EEUU, y el Sr. Karzai mayormente confían en líderes criminales de la Alianza del Norte, tan brutales y misóginos como los Talibanes.

En RAWA creemos que no se puede donar la libertad y democracia; es el deber de una nación luchar por estos valores. Bajo el gobierno apoyado por EEUU, los enemigos declarados contra los derechos humanos, democracia y secularismo han prendido sus garras en nuestro país y pretenden restaurar su fascismo religioso en nuestro pueblo.

El problema de Afganistán no se solucionará mientras los fundamentalistas existan como fuerza militar y política en nuestra herida tierra. La misión de RAWA por los derechos humanos no terminará y tenemos que trabajar duro para establecer un Afganistán independiente, libre, democrático y secular. Por ello, también necesitamos la solidaridad y apoyo de todos los pueblos del mundo.

Qué podemos hacer para ayudar a RAWA?

	Esta es una pregunta muy frecuente que recibimos de nuestras amistades simpatizantes, y que atenderemos desde nuestra sede en Pakistán o en USA, estas son nuestras señas: 
RAWA
P.O.Box 374. Quetta, Pakistan

The Afghan Women's  Mission
P.O. Box 40846
Pasadena, CA 91114-7846 - USA

E-mail: rawa@rawa.org 

Web: www.rawa.org
Mientras los fundamentalistas estén en el poder, jamás
terminará la opresión y crímenes contra las Afganas

Declaración resumida de RAWA por el Día Internacional de la Mujer. 2007

El mundo se puso en marcha en nombre de la “liberación de la mujer afgana” y se invadió nuestro país. Sin embargo, el sufrimiento y las privaciones de la mujer afgana no sólo no ha reducido sino realmente ha incrementado día a día el nivel de opresión y brutalidad en la población más arruinada de nuestra sociedad.

 

El gobierno corrupto y mafioso del Sr. Karzai y sus guardianes internacionales juegan descaradamente con el sufrimiento intolerable de la mujer afgana y lo manipulan como propaganda para engañar al mundo. Han colocado algunas mujeres en cargos gubernamentales, pero son favorecidas por los caudillos y luego lo proclaman símbolo de “la liberación de la mujer" en el país. No obstante, la presencia de un número de mujeres en altos cargos es irrelevante a menos que lleguen a la profundidad del sufrimiento y adversidad de nuestro pueblo, como la parlamentaria Malalai Joya, que luchen inflexiblemente contra los malditos enemigos de los derechos de la mujer y la democracia y que consideren la emancipación de la mujer como parte integral de nuestra liberación nacional total contra los asquerosos grilletes de los fundamentalistas y sus amos extranjeros.

 

El gobierno y la prensa occidental vitorearon la presencia de 68 mujeres en el parlamento como un gran logro para Afganistán y un signo de democracia y derechos humanos. Sin embargo, casi todas estas mujeres son las enemigas más acérrimas ante los derechos de la mujer y la democracia y actúan como marionetas en manos de los caudillos. En este deplorable parlamento reaccionario, con excepción de la voz gloriosa y asfixiada de Joya, ninguna voz de las 68 parlamentarias se ha levantado contra buitres como Khalqi, Parchami, Jehadí o Talibi. Algunas de estas parlamentarias como Safora Niazi, Noorzia Atmar, Parveen Durani, Shakeela Hashmi, Malalai Isaqzai etc. son tan descaradas que claramente superaron a sanguijuelas como Sayyaf, Rabbani, Alam Seya, Farooqi y otros en agredir físicamente a Malalai Joya dentro del parlamento.

 

En realidad, el dolor y llanto desgarrador de Saimas, Rahimas, Gul Shahs, Sanoobers, Gul Bibis, Aminas y cientos de historias terribles de suicidio y auto-inmolación como resultado de la injusticia y decepción en cada rincón del país es un estigma en las instituciones y todos aquellos que por interés político intentan pintar un cuadro brillante de la situación de los derechos humanos en Afganistán. No se debe esperar cambios drásticos en la terrible situación de la mujer, en una tierra donde narcotraficantes y campeones de la destrucción, corrupción, crimen y un puñado de intelectuales traidores están en el poder.

 

La causa principal de la catástrofe en nuestro país es el hecho que traidores como Rabbani, Sayyaf, Qanoni, Muhaqiq, Dostum, Khalili, Ismail, Fahim y los de su calaña están en el poder. Ellos arrastran una historia oscura, llena de tiranía y brutalidad pero tienen encantados a sus protectores regionales e internacionales y tienen en el bolsillo un número de intelectuales deshonrosos. Recientemente, estos fascistas religiosos presentaron un proyecto de ley denominado "Conciliación Nacional" en el parlamento y el senado, a fin de evadir la justicia y disfrutan inmunidad ante cualquier tribunal por el asesinato de cientos de personas indefensas de nuestro país.

 

El gobierno de los Estados Unidos y sus aliados han traicionado a nuestra gente de manera imperdonable al colocar a las mafias jehadíes en el poder. No han dejado duda en nuestra gente que ellos sólo cuidan sus intereses regionales y mundiales y son innecesarios para la estabilidad, libertad y democracia en Afganistán.

 

Las mujeres y hombres de Afganistán deben saber que la libertad y democracia son valores que no se nos puede dar a través del poder de bombarderos B52, un país extranjero y espías como Irán, Paquistán, Estados Unidos y Rusia. Sólo podemos alcanzar estos valores a través del valor y combate consciente, constante y estable.

 

Además de extender nuestros más cálidos saludos a todos los que nos apoyan y amigos alrededor del mundo en el Día Internacional de la Mujer, RAWA pide a todos ustedes y a los que apoyan la justicia, libertad y derechos humanos que nos ayuden a procesar a estos criminales de guerra de los últimos 30 años.

 

Asociación Revolucionaria de las Mujeres Afganas