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La Objeción Fiscal al Gasto Militar, es la disposición a no colaborar con el Estado en los gastos de preparación, investigación y mantenimiento de las guerras y del ejército. Es un acto de desobediencia civil activa en el momento de hacer la declaración de la renta. Consiste técnicamente, en desviar una parte de nuestros impuestos, deduciéndolos en la declaración y apoyando con ellos a un proyecto alternativo que favorezca el progreso social y solidario, bien en nuestro país o cualquier otro lugar. |
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Toda aquella persona que tenga que hacer la declaración de la renta y que: ¨ Entienda que la mejor forma de resolver los conflictos entre los pueblos es el diálogo, la amistas la cooperación y la solidaridad. ¨ Crea que el único camino para conseguir un mundo en paz y sin violencia es favoreciendo el desarme, la igualdad y la justicia. ¨ Se sienta ofendida por la forma en que se utilizan sus impuestos, porque mientras miles de millones de euros se despilfarran en lo militar, la pobreza y la desigualdad aumentan día a día tanto en los países del llamado Tercer Mundo como en nuestros pueblos y ciudades. |
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¨ Al Estado, la progresiva reducción de los gastos militares hasta llegar a su total anulación y, en consecuencia, la desaparición de los ejércitos y de todo el entorno militar industrial. ¨ Y a las personas que tienen que hacer declaración de la renta, la no colaboración con el gasto militar del Estado haciendo Objeción Fiscal al Gasto militar |



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Como cada año, ha sido presentado al Congreso de Diputados el proyecto de presupuestos del Estado español para el año 2008. Como cada año, el Estado propone aumentar el gasto militar y dedicar más recursos a adquirir más armamentos. Pere Ortega, 2 de octubre de 2007 El gasto militar del Estado español para el año 2008 De este presupuesto, cada año hacemos un análisis del gasto militar real, del cual presentamos los principales indicadores: Inversiones Militares Las Inversiones Militares representan el 16,71% del total de las Inversiones del Estado central incluidas todas las inversiones de las Comunidades Autónomas. Llegamos a esta conclusión tras sumar las inversiones del Ministerio de Defensa y sus Organismos Autónomos, más la I+D del Ministerio de Industria destinado a proveer ayudas a las industrias militares para desarrollar nuevos armamentos, entonces el total de inversiones militares resultante es de 4.080 millones de euros, una cifra desorbitada si se tiene en cuenta la necesidad de modernizar las deficientes infraestructuras del país. Si se observa la Tabla 1, se puede apreciar como, el año 2008 la inversión militar respecto al año 2007 aumenta un 27,7%. Un incremento que se destinará, en su mayor parte a la adquisición de nuevos armamentos. Mientras muchas de las necesidades sociales del país no están resueltas y las demandas de aumentar el gasto dirigido a poner remedio no son atendidas, el Estado español continúa dedicando una parte importante de su presupuesto a un gasto de dudosa eficiencia y de nulo beneficio social. ”, añaden desde el centro de estudios, que también destaca que en 2008 sólo la inversión militar aumentará un 27,7% a causa, sobre todo, de “la adquisición de nuevos armamentos”. Una tendencia mundial Para entidades como Justícia i Pau y la Fundació per la Pau, cifras como estas son preocupantes y más aún si a nivel mundial la tendencia es similar. Hace unos días, la Fundació per la Pau difundía algunos datos recogidos por el Instituto de Investigación de Paz Internacional de Estocolmo en su anuario SIPRI 2007 sobre seguridad internacional, paz y desarme La principal conclusión a la que llega este organismo es que el gasto militar mundial ha crecido un 37% en los últimos diez años. Estados Unidos es “el líder indiscutible” y China se ha convertido en el primer inversor militar en Asia y en el cuarto en todo el mundo, dice el informe SIPRI, que explica que a principios de este 2007 Estados Unidos, Rusia, Francia, Reino Unido y China tenían más de 26.000 cabezas nucleares. Desde la Fundació per la Pau, su director, Jordi Armadans, explica que “la lógica que se esconde bajo el aumento del gasto militar de los gobiernos se basa en un concepto de seguridad tradicional, limitado y obsoleto, que la vincula estrechamente a las amenazas de conflictos armados entre Estados”. “Los análisis del SIPRI admiten una gama de riesgos no tradicionales que no se pueden abordar con medios militares”, por lo que “es necesario superar las políticas de seguridad ancladas en la lógica militarista”, concluye Armadans Centre d’Estudis per la Pau J.M. Delàs Justícia i Pau 1 de octubre de 2007 |
